El viernes pasado se alquilaron máquinas arcade en la discoteca Cocoa de Mataró. Fue una experiencia interesante, las máquinas estuvieron encendidas des de las 12 hasta las 6 de la madrugada. La gente se lo pasó en grande con los juegos clásicos. El público era de veintitantos, eran de otra generación, je, je. Ya bien entrada la noche, alguno pasado de vueltas mamporreaba joystick con todas sus fuerzas como si fuera el cambio de marcha, en fin.

Se sacaron una cuantas conclusiones. Por ejemplo, cuando se trata de un evento como este, con poca luz y con la gente con poca paciencia, de nada sirve ofrecer un catálogo de 1000 juegos y tener que explicar una y otra vez como van los botones. Si con seis botones ya era difícil, ni imaginar qué pasaría con 9 botones y más juegos y emuladors. En este caso, lo simple es lo mejor.

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